¿Por qué siempre tengo hambre? Lo paso fatal cuando acompaño a mis padres a la Plaza del Mercado de Barbastro y veo montones de fruta y verdura de las huertas de la zona. ¡Me lo comería todo!

Para desayunar me encanta el pan con aceite de oliva, queso, mermelada y torta, que hacen en los pueblos de Guara Somontano. Cuando vengáis lo podréis probar. Ya veréis que está bueníiiisimo.

También podemos ir a una bodega y pasarlo genial con las actividades que organizan para los niños.

 

Algunos creen que el mundo del vino, el aceite y otros productos agroalimentarios es cosa de mayores y que a los pequeños de la casa no les interesa, pero están muy equivocados. También los niños se divierten y disfrutan tocando, oliendo, saboreando y escuchando viejas historias y tradiciones vinculadas con los productos que comemos y bebemos. A través de ellos es posible adentrarse en un mundo de sensaciones vinculadas a la naturaleza y los paisajes.

Dado que Guara Somontano es tierra de vinos, los niños pueden llegar a él sin beberlo, pero sí conociendo las peculiaridades de la vid, saboreando el fruto de la uva o el mosto, aprendiendo a vendimiar, observando los colores del vino, oliendo las diferentes partes de una bodega... 

También el aceite ofrece multitud de oportunidades para disfrutar y saborear en familia. Entre las diferentes opciones se encuentran las visitas guiadas a las almazaras, tanto antiguas como modernas. Tampoco puede faltar la degustación de diferentes aceites de oliva virgen extra, descubriendo así un mundo de sabores, olores y sensaciones. También os proponemos un paseo entre olivos centenarios, abrazar el tronco de la olivera milenaria de Colungo o visitar el único reloj de sol cuyas doce horas se marcan con doce olivos.

Si al vino y el aceite le sumamos los olores y sabores de los quesos artesanos, los dulces, el Tomate Rosa de Barbastro y otras hortalizas, podéis estar seguros que el disfrute está garantizado y que los pequeños van a decir ¡Quiero más!

Una oportunidad estupenda para pasarlo bien y conocer toda la variedad de productos, es acudir a las ferias agroalimentarias y los mercados semanales, como el que se celebra cada sábado en la Plaza del Mercado de Barbastro.