El abastecimiento de agua potable fue una de las principales preocupaciones de los Concejos municipales en el siglo XVI.

Aunque en el Somontano se generalizó un modelo sencillo, en Barbastro se construyeron fuentes de excelente cantería y de aspecto artístico y monumental. Son fuentes ornamentales que responden no sólo a la satisfacción de una necesidad de la comunidad, sino fundamentalmente al deseo de promoción de sus encargantes.

La fuente del Azud, que debió realizarse a fines del siglo XV, que es excepcional también por su decoración de tradición gótica. Se articula en tres cuerpos: en el inferior se sitúan cuatro cabezas de león en las que están los caños; en el cuerpo intermedio, hay cinco arcos conopiales enmarcados por estilizados pináculos; el cuerpo superior se cerraba con un arco ligeramente rebajado de ruda talla (que con toda probabilidad no correspondía a la obra original) y presentaba una decoración geométrica de tracería en cinco paños que enmarcaban el escudo de la ciudad.

Esta fuente, junto con la llamada del Vivero (en la que se lee la inscripción Ayuntamiento Republicano Federal 1872-1873) fue sepultada cuando se realizaron las obras de canalización del río Vero. Ambas han sido recientemente desenterradas.

La preciosa fuente de San Francisco fue contratada en 1553 por el Concejo de la Ciudad al escultor Jaques de Guertch, maestro de origen francés vecino por entonces de Calasanz. También es la primera obra documentada del maestro Joan de Araçil, cantero de origen vasco, que se incorporó al trabajo cuando ya estaba todo acordado con Jaques de Guertch. La fuente se habría de construir junto al monasterio de San Francisco, en el lugar en el que ya existía una fuente conocida popularmente como “de los Frayles”, de lo que se deduce que se trató de un encargo con un interés puramente ornamental. Su traza denota una profunda comprensión del lenguaje renacentista: equilibrio y correspondencia entre las partes, adecuado uso de los elementos decorativos y estructurales, ... El contrato especificaba la duración de las obras (5 meses) y el material de construcción: caliza de Fonz, piedra de una blancura excepcional, bien conocida por su calidad y sumamente demandada en la época.

Las dos fuentes de Barbastro, la del Azud y la de San Francisco, responden a modelos cultos y desempeñaron en las ciudades y pueblos un papel ornamental y simbólico, representando dignamente el orgullo de toda una sociedad y de las autoridades municipales, que como celebra el escudo que las preside, habían traído la bondad de las aguas y la prosperidad de sus habitantes.

 

  • Fuentes 2
  • Fuentes 3
  • Fuentes 4
  • Fuentes 5
  • Fuentes 6
  • Fuentes 7
  • Fuentes 8

 

BUF template in development mode. Please use Production for better load times. Close